Introducción
Al terminar la última
glaciación, según el registro geológico la temperatura media global sufrió, al
parecer, oscilaciones que superaron los cinco grados centígrados, en
transiciones de menos de un siglo e incluso, a veces, de menos de una década.
Así, hace unos 13.000 años, se dio un clima más cálido que el precedente y un
medio ambiente rico en prados y pastizales, con su correspondiente fauna.
Este período de bonanza
acabó bruscamente hace aproximadamente
12.800 años, iniciándose un rápido descenso de la temperatura que diezmó la población humana y acabó con
los bosques, los pastizales y la fauna de la que aquella dependía para su
sustento, no tanto por el frío extremo sino por la sequía que este frio trajo
consigo. El episodio climático se conoce
como Jóven Dryas o Dryas reciente, en referencia a los restos de la hierba
ártico-alpina Dryas octopetala, que aparecen fuera de
lugar en los sedimentos correspondientes al
este período. De esta catástrofe climática resurgió la humanidad para
inventar la agricultura. Después de este evento los episodios de frío y sequía
ya no se repetirían con la misma intensidad, salvo por breves incidentes
ocurridos hace 8.2000, 5.2000 y 4.200 años.
Este evento brusco de enfriamiento y sequía coincidió con la extinción de numerosas especies de mamíferos de gran tamaño corporal, llamados en su conjunto megafauna. Incluyendo al mamut lanudo. América del Norte sufrió los peores efectos, grandes animales, como los mastodontes, camellos, perezosos gigantes, y tigres dientes de sable, se extinguieron. Los humanos de la cultura Clovis cazaban esos animales extintos y subsistían gracias a su carne. Los Clovis también sufrieron las graves consecuencias de la catástrofe, directas o indirectas, hasta el punto de que su cultura como tal también desapareció.
A nivel local en España la sequía fue algo a tener en cuenta. Basta observar el campo de dunas datado justamente en esa época en la tierra de pinares entre las provincias de Segovia y Valladolid.
Este evento brusco de enfriamiento y sequía coincidió con la extinción de numerosas especies de mamíferos de gran tamaño corporal, llamados en su conjunto megafauna. Incluyendo al mamut lanudo. América del Norte sufrió los peores efectos, grandes animales, como los mastodontes, camellos, perezosos gigantes, y tigres dientes de sable, se extinguieron. Los humanos de la cultura Clovis cazaban esos animales extintos y subsistían gracias a su carne. Los Clovis también sufrieron las graves consecuencias de la catástrofe, directas o indirectas, hasta el punto de que su cultura como tal también desapareció.
A nivel local en España la sequía fue algo a tener en cuenta. Basta observar el campo de dunas datado justamente en esa época en la tierra de pinares entre las provincias de Segovia y Valladolid.
La Hipótesis tradicional
Tradicionalmente se ha
venido especulando sobre las evidencias
geológicas que muestran que esa pequeña era glacial se produjo por una entrada súbita de agua
dulce en el mar, Se cree que cuando un enorme lago glacial procedente del deshielo de las capas
glaciares de Norteamérica y llamado Lago Agassiz, se situaría en el borde sur de la Capa de Hielo
Lauréntida, que cubría la Bahía de Hudson y gran parte del Ártico canadiense,
se vació de manera catastrófica, al destruirse un dique natural de hielo que lo
mantenía retenido, y su caudal de miles de kilómetros cúbicos de agua dulce
entró en el Atlántico Norte y en el
Océano Glacial Ártico.
Este inmenso vertido de
agua, con un volumen mayor que el de todos los Grandes Lagos de Norteamérica
juntos, diluyó la corriente del golfo en
el Atlántico Norte deteniendo el
transporte de calor suministrado por
dicha corriente. En ausencia de la influencia de la corriente del golfo, las
temperaturas del hemisferio Norte descendieron bruscamente y aumentaron las
capas de hielo lo que provocó que la civilización humana que se asentaba en el
área más afectada colapsase.
Según los resultados de análisis de núcleos de
hielo extraídos en Groenlandia el proceso de enfriamiento tuvo que ser muy
rápido, tanto como una sola década, o
incluso mucho menos, como dos años, un año, o incluso varios meses.
Una nueva hipótesis
Sin embargo desde hace
ya unos años existe un hipótesis
alternativa de que ese evento climático frio junto con las extinciones
de la megafauna norteamericana y la
desaparición de la Cultura Clovis, fueron todos consecuencia del impacto de un cometa o asteroide en
Norteamérica hace unos 12.800 años.
Una nueva investigación
ha respaldado esa hipótesis del impacto cósmico sobre Norteamérica lo que
provocó ese evento climático. El impacto de un cometa o asteroide, sería la
única hipótesis verosímil para explicar todos los sucesos inusuales al
principio del periodo llamado Jóven Dryas. La clave del misterio de aquel
evento reside en nanodiamantes
esparcidos por Europa, Norteamérica y partes de Sudamérica, sobre un área de 50
millones de kilómetros cuadrados.
Esos nanodiamantes
(diamantes de tamaño microscópico ), así como ciertas clases de vidrio natural,
esférulas de carbono y otros materiales, todos ellos de tipos que sólo se
forman a temperaturas muy elevadas, se encuentran esparcidos en abundancia
sobre esa área de 50 millones de kilómetros cuadrados, en una capa delgada
situada a solo unos metros de la superficie de la Tierra. Muchos de estos
materiales se formaron a temperaturas por encima de los 2.200 ºC, y el hecho de que se encuentren tan cerca de la superficie
sugiere que fueron probablemente creados por un impacto extraterrestre
importante.
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Nanoesferas, Foto de UCSB. |
Ambas hipótesis juntas
Como se ha dicho la
hipótesis tradicional habla de un enorme
lago retenido por una presa de hielo. No está claro qué ocurrió para que se
produjera una rotura tan súbita en la presa
de hielo de la antigua capa de Hielo de Lauréntida. Dicha capa cubrió gran
parte de Norteamérica durante miles de años, y
llegó a alcanzar un espesor de hasta 3 kilómetros. Los comentados cambios
catastróficos que sucedieron hace unos 12.800 años en esa zona pudieron haber
sido provocados por el impacto de un asteroide o cometa contra la capa de Hielo
y esto podría haber roto súbitamente la represa de hielo que contenía el lago
Agassiz. De todos modos, aún hay controversias al respecto, pues algunos
detalles propuestos no encajan.
Un estudio muestra que
no hubo incendios por doquier al comienzo del período del Dryas Reciente.
Aunque esos resultados no refutan la hipótesis del asteroide o cometa, indican que un elemento de esta hipótesis
(incendios por todas partes) no sucedió. Por otra parte, durante más de 30 años, se ha debatido si la masa de agua liberada al romperse la presa de
hielo fluyó primero al noroeste,
penetrando en el Ártico, o si por el contrario lo hizo al este, por el Golfo de
San Lorenzo.
Este último enigma quizá
se haya resuelto definitivamente, pues utilizando nuevos modelos de alta
resolución de la circulación oceánica global, surgen las primeras
evidencias de que esa masa de agua tuvo que fluir hacia el norte, a través del valle del río
Mackenzie pues se ha determinado que si
hubiera fluido hacia el este, por
el valle del río San Lorenzo, el clima de la Tierra no habría cambiado
significativamente.
( A mi personalmente no me queda muy claro cómo un supuesto desagüe en el ártico afectaría a la corriente del golfo, creo que se debería reconsiderar un desagüe por el río San Lorenzo a la vista de los últimos descubrimientos).
El efecto del desbordamiento sobre las corrientes
Otros estudio reciente
ha arrojado más luz sobre este tema pero por un camino diferente, el
estudio se apoya en otro modelo de
circulación oceánica y en marcas de icebergs sobre el lecho marino frente a la
costa de los Estados Unidos. Tanto el modelo como las más de 400 marcas
erosivas provocadas por el arrastre de los icebergs, encontradas en el fondo del
mar sobre lecho marino indican que en algunas ocasiones icebergs gigantes
pudieron alcanzar las costas de Carolina
del Sur e incluso el sur de Florida.
La profundidad de los
surcos indica que los icebergs a la deriva hacia el sur de Florida por lo menos
tenían 300 metros de espesor. Icebergs
de este tamaño sólo se encuentran frente a la costa de Groenlandia en la
actualidad.
El modelo sugiere que
durante el máximo glaciar también se producían descargas de enormes volúmenes
de agua de deshielo desde la capa de hielo norteamericana similares a la de la
ruptura del lago Agassiz. Durante estos grandes
eventos de inundación la corriente del golfo habría invertido el sentido sufriendo un
giro completo de 180º de modo que la cálida corriente del Golfo que fluye hoy
hacia el norte, habría sido reemplazada por una corriente fría hacia el sur. Estos hechos habrían
sido bruscos y de corta duración, probablemente menos de un año.
Conclusiones
Durante el máximo
glaciar se producirían eventos bruscos de corta duración que invertían la
corriente del golfo frente a la costa de Norteamérica, provocando que enormes
icebergs llegaran hasta Florida. Estos eventos probablemente produjesen un
enfriamiento brusco al menos en el clima de Norteamérica y de Europa.
Un evento final similar
a estos pero tal vez más fuerte se produjo al comienzo del Jóven Dryas con la
placa de hielo Norteamericana ya en franco retroceso. Probablemente por la
ruptura catastrófica de una presa de hielo que retenía en tierra buena parte
del agua procedente del derretimiento de la placa Norteamericana. Dicho evento
pudo invertir de nuevo la corriente del golfo produciendo un nuevo enfriamiento
de larga duración en Norteamérica y Europa.
Referencias:
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