Monte Perdido

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sábado, 9 de mayo de 2026

¿Se avecina un super El Niño?

Es un tema que está generando mucha preocupación en la comunidad científica. Existen proyecciones climáticas para 2026 que sugieren la posibilidad de un evento El Niño de intensidad excepcional, lo que algunos meteorólogos ya denominan un "Súper El Niño".

¿que es El Niño?

 ¿Qué hay de cierto en las previsiones?

Aunque predecir el clima con exactitud a largo plazo es complejo, los modelos climáticos actuales muestran una tendencia preocupante:

Acumulación de calor: El océano Pacífico ha estado acumulando una cantidad inmensa de energía térmica en capas profundas. Si esa energía emerge de golpe, el evento sería masivo.

Ciclos acelerados: Estamos viendo una transición más rápida entre los fenómenos de La Niña (enfriamiento) y El Niño (calentamiento), lo que sugiere que el sistema está bajo una presión energética mayor debido al cambio climático global.

Registros históricos: Se especula que podría superar los eventos de 1997-98 o 2015-16, que son los más potentes registrados hasta la fecha, debido a que la temperatura base del océano ya es más alta que en aquellos años.

El niño


¿Qué podemos esperar si se cumple?

Si se llega a un evento de nivel récord, las consecuencias serían globales y drásticas:

Temperaturas globales: Es casi seguro que 2026 batiría todos los récords de calor, superando la barrera de los 1,5°C de calentamiento respecto a la era preindustrial de manera sostenida durante el evento.

América del Sur: Inundaciones catastróficas en las costas de Perú y Ecuador, y sequías severas en el Amazonas y el noreste de Brasil.

Australia y sudeste Asiático: Incendios forestales masivos y sequías extremas que pondrían en riesgo la agricultura y el suministro de agua.

América del Norte: Inviernos mucho más húmedos y tormentosos en el sur de EE.UU. y California, pero inviernos inusualmente cálidos en el norte y Canadá.

Impacto marino: Blanqueamiento masivo de corales a nivel global debido al calor extremo del agua, lo que podría diezmar ecosistemas enteros como la Gran Barrera de Coral.

El factor económico

Un evento de esta magnitud no es solo un tema meteorológico; es un golpe a la economía mundial:

Precios de alimentos: El arroz, el café, el azúcar y el cacao suelen disparar sus precios debido a las malas cosechas.

Energía: Las sequías afectan la generación hidroeléctrica en muchos países, encareciendo la factura de la luz.

No es seguro al 100%, pero la "gasolina" (el calor acumulado en el océano) está ahí. Si los vientos alisios se debilitan lo suficiente en los próximos meses, 2026 podría ser, efectivamente, el año del Niño más potente de la historia moderna.


¿Se avecina un super niño?


En España

Para España, un evento de El Niño de tal magnitud en 2026 tendría efectos ambivalentes, ya que nuestra ubicación en el Atlántico hace que la influencia sea menos directa que en el Pacífico, pero no por ello menos intensa.

Si se cumplen las previsiones de un "Súper El Niño", esto es lo que podemos esperar en España:

Inviernos más lluviosos 

Históricamente, los eventos fuertes de El Niño suelen alterar el chorro polar, lo que favorece la llegada de borrascas atlánticas a España durante el invierno.

Aumento de lluvias: Se esperarían precipitaciones por encima de la media, especialmente en la vertiente atlántica (Galicia, Extremadura, Andalucía occidental) y el centro peninsular.

Alivio de sequías: Esto podría ser una "bendición" temporal para los embalses que han estado bajo mínimos, aunque el riesgo de inundaciones por borrascas sucesivas aumentaría.

Temperaturas extremas y veranos "horno"

Aunque El Niño es un fenómeno que se nota más en invierno, su capacidad para elevar la temperatura media global se traduce en España de forma peligrosa:

Olas de calor más frecuentes: Con una temperatura global disparada, los veranos en España podrían ver récords de máximas superados con facilidad, especialmente si el calor acumulado en el Atlántico favorece la entrada de masas de aire africano.

Noches tropicales y tórridas: Se esperaría un aumento significativo de noches donde la temperatura no baja de los 25°C, agravando el estrés térmico en las ciudades.

 El efecto en el Mediterráneo

Calentamiento del agua: El Niño contribuye al calentamiento global de los océanos. Un mar Mediterráneo mucho más caliente de lo normal es el combustible perfecto para DANAs (Gotas Frías) más violentas al final del verano y principios de otoño.

Tormentas explosivas: El contraste entre un mar muy cálido y las primeras entradas de aire frío podría generar inundaciones relámpago en la costa levantina y Baleares con una energía superior a la habitual.

Agricultura: Un arma de doble filo

Lado positivo: Las lluvias invernales pueden beneficiar los cultivos de secano como el cereal si no son torrenciales.

Lado negativo: El calor extremo en primavera (que suele adelantarse con El Niño) puede arruinar las floraciones de frutales y olivares, como ya ha ocurrido en años recientes.

Para España, un súper El Niño en 2026-27 no significaría necesariamente "buen tiempo" o "mal tiempo", sino una exacerbación de los extremos. Pasaríamos de inviernos muy lluviosos y ventosos a veranos con temperaturas potencialmente nunca vistas, con el riesgo añadido de fenómenos mediterráneos más violentos.

Contexto internacional

Si combinamos un súper El Niño en 2026-27 con el actual  cierre del estrecho de Ormuz, estaríamos ante una "tormenta perfecta" que afectaría los tres pilares de la estabilidad global: energía, alimentos y rutas logísticas.

Crisis energética y de transporte

El estrecho de Ormuz es el punto de paso más crítico del mundo para el petróleo y el gas licuado (GNL).

Escalada de precios: Un cierre dispararía el barril de crudo por encima de los 150-200$. Esto ocurriría justo cuando la demanda eléctrica mundial sería altísima debido a las olas de calor extremo provocadas por El Niño.

Doble golpe logístico: Mientras Ormuz se cierra, las sequías extremas de El Niño podrían reducir drásticamente el nivel del Canal de Panamá (como ya ha ocurrido en eventos anteriores), limitando aún más el paso de buques. El comercio mundial se vería estrangulado por dos flancos.

Inflación de alimentos 

El Niño ya es, por sí solo, un motor de inflación alimentaria. Sumado al conflicto geopolítico, el efecto sería devastador:

Fertilizantes y logística: El precio de los alimentos subiría no solo por las malas cosechas (sequías en Australia e inundaciones en América), sino porque producir y transportar comida sería carísimo debido al precio del combustible.

Arroz y cereales: Países como India o Vietnam (grandes exportadores) podrían prohibir exportaciones para asegurar su propio consumo ante las sequías, provocando hambrunas en regiones vulnerables.

¿Se avecina un super niño?


Impacto en la Estabilidad Social

La suma de calor extremo y carestía económica es una fórmula histórica para el conflicto:

Migraciones climáticas: Las inundaciones catastróficas en el sudeste Asiático y las sequías en el Corredor seco de Centroamérica obligarían a desplazamientos masivos de población hacia el norte.

Inestabilidad política: El alto coste de la vida y los fallos en el suministro eléctrico (por falta de agua para hidroeléctricas o gas caro para térmicas) suelen derivar en protestas sociales masivas, similares a lo que se vio en la "Primavera Árabe", que también fue precedida por un pico en los precios del trigo.

¿Qué esperar en términos prácticos?

Racionamiento energético: Muchos países se verían obligados a implementar planes de ahorro de energía para evitar apagones durante las olas de calor.

Aceleración de la transición: Paradójicamente, esto podría forzar a las potencias a acelerar la instalación de renovables para reducir la dependencia de Ormuz, aunque a corto plazo el shock económico frenaría las inversiones.

Resumen: 

Sería una crisis de seguridad humana integral. Mientras El Niño golpea la capacidad de la naturaleza para proveernos, el conflicto en Ormuz golpearía la capacidad humana de distribuir recursos. 2026 pasaría de ser un año "meteorológicamente interesante" a ser un desafío geopolítico y humanitario sin precedentes modernos.

Enlaces:

Hay meteorólogos que ya comparan El Niño de 2027 con el de 1877, un evento catastrófico que acabó con el 4% de la población

sábado, 21 de mayo de 2016

El calentamiento global y "el niño" llevan al colapso al hielo polar

Aunque los medios de comunicación no han dicho nada aun, este año el colapso del hielo marino polar en el ártico está siendo catastrófico, En marzo comenzaron a formarse las típicas grietas al Norte de Canadá como sucede todos los años pero este año dichas grietas se han extendido en un enorme lóbulo hasta casi el polo Norte y después el lóbulo se fracturó completamente y produjo grietas hasta muy cerca del polo Norte. 

El calentamiento global y "el niño" llevan al colapso al hielo polar
Mosaico de fotos del océano ártico el 10 de Mayo de 2016 
con grandes grietas por todo el casquete polar.

sábado, 2 de enero de 2016

Ciclones en Arabia

Por primera vez desde que hay registros, dos grandes ciclones azotaron la península arábiga en una semana el pasado mes de noviembre. Ya de por si el hecho de que un ciclón tropical afecte dicha península es algo insólito, pero lo es a un más si lo hacen dos ciclones con apenas una semana de diferencia, lo que puede ser una consecuencia del calentamiento global.
En noviembre de 2015 y por segunda vez en una semana, otro ciclón importante se dirigió hacia la Península Arábiga sobre Yemen. Fue la segunda vez que  un ciclón o huracán azotaba esta nación. No es algo común; tener dos tormentas golpeando la región del Oriente Medio, es algo que no tiene precedentes. Sólo tres ciclones han tocado tierra en la península en los 60 años en los que hay registros fiables.

El ciclón Megh pasó sobre la ya maltratada isla de Socotra, una isla frente a la costa de Yemen en el Mar Arábigo. La tormenta pasó sobre la isla el 8 de noviembre de 2015, con vientos estimados de unos 200 kilómetros por hora.

Si bien es común tener tormentas tropicales en el mar de Arabia durante la temporada post-monzón (otoño), casi nunca  se han visto ciclones tropicales y  sobre todo, nunca se han visto uno detrás de otro. Tal vez lo más sorprendente es que de todas las tormentas históricas durante esta época del año, no había ningún gran ciclón tropical (de intensidad superior a categoría 1).

Ciclones en Arabia, Ciclón Megh en golfo de Adén
El Radiómetro de imágenes en infrarrojo  (VIIRS) del satélite Suomi NPP adquirió esta imagen del Ciclón Megh en golfo de Adén a las 2:05 pm hora local (10:05 tiempo universal) el 9 de noviembre de 2015. En ese momento, el ciclón tenía vientos sostenidos de unos 75 nudos (140 kilómetros por hora). NASA Earth Observatory