Gavarnie

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sábado, 9 de diciembre de 2017

Bitcoin, ¿La nueva burbuja?

La cotización del Bitcoin no para de subir, y de sorprender a todo el mundo, aparentemente se trata de una burbuja que tarde o temprano explotará y se llevará por delante mucho dinero. Pero las cosas no son tan sencillas. Con el Bitcoin entran en juego algunos factores diferentes y desconocidos que no se han dado en otras burbujas y esto abre grandes incertidumbres.

Bitcoin es una moneda, que sirve para intercambiar bienes y servicios. Sin embargo, a diferencia de otras monedas, Bitcoin es una divisa electrónica.
Se trata de una moneda descentralizada, por lo que nadie la controla. Bitcoin no tiene un emisor central, la criptomoneda es producida por las personas y empresas de todo el mundo y  está basada en blockchain.

Bitcoin, ¿la nueva burbuja?


Blockchain o cadena de bloques es una base de datos que sirve como un libro de contabilidad, y en el que todos los que participan en la red guardan una copia. La clave de esta tecnología es el consenso: si todos tenemos la misma información, esa información es verdad. Y si alguien quiere hackearla tiene que hacerlo en todos los libros de contabilidad al mismo tiempo, cosa que es físicamente imposible. Pues la encriptación por blockchain necesita una gran cantidad de computación y esto llevaría miles de años de computación con ordenadores convencionales.

Para generar la computación de blockchain en teoría sirve cualquier ordenador, pero normalmente se utilizan ordenadores dedicados que consumen una gran cantidad de electricidad y de hecho se agrupan en pools o granjas dedicadas exclusivamente a esta tarea, esto se llama minería de Bitcoin y el minero, como recompensa se lleva algunos Bitcoins. Los mineros de Bitcoins se encuentran en países con el precio de la electricidad muy barato, principalmente en China.

Los mineros son los que encriptan las blockchains y distribuyen a todas las copias las nuevas transacciones, esto tiene un coste energético alto que paga el minero y no el propietario del Bitcoin, por eso el minero se lleva como recompensa Bitcoins con su esfuerzo. 

Otro factor importante, es que por definición sólo se pueden crear hasta 21 millones de Bitcoins, por lo que en el momento en el que se alcance esta cifra, el Bitcoin comenzará a ser un bien escaso y aumentará su cotización conforme más gente desee tenerlo. Es una incógnita entonces lo que sucederá con los mineros.

El Bitcoin cotiza libremente respecto a otras monedas y estos últimos años ha tenido una cotización relativamente estable y ha servido como moneda virtual. Pero la minería del Bitcoin hace que a medida que el libro de apuntes contables se hace más grande, para que sea rentable minar, la  cotización del Bitcoin tiene que aumentar y este aumento de precio ha atraído al Bitcoin a especuladores que han hecho subir espectacularmente su cotización lo que a su vez ha hecho que para minar Bitcoins el consumo de computación haya aumentado espectacularmente. 

Para hacernos una idea de la magnitud del consumo eléctrico del Bitcoin, las aproximadamente 300 mil transacciones diarias que se realizan actualmente con Bitcoins requieren un consumo mensual de unos 900.000 KWh, lo que en el año resultan 24,52 TWh o lo que es lo mismo, el 0,12% del total anual de la energía generada globalmente. Una sola transacción demanda un consumo energético igual al total de energía consumida por un hogar norteamericano durante un mes. 

Esto hace que para que minar Bitcoins sea rentable, su cotización debe ser cada vez más alta. Se trata de un bucle de realimentación positiva que lanza hacia arriba el valor de la cotización del Bitcoin y atrae cada vez más especuladores. 

Es una burbuja en toda regla, pero esta vez es diferente: el concepto de minería, el enorme gasto eléctrico que conlleva, junto con su limitación a 21 millones y su carácter global, hace que se trate de algo desconocido que nunca se ha dado y que nadie sabe cómo acabará.

Pero una cosa ya es cierta, el Bitcoin ahora mismo lejos de servir como moneda de intercambio de bienes y servicios se ha convertido en un refugio de especuladores y además al tratrase de una moneda global, el margen hasta que estalle puede ser bastante grande. Es decir que posiblemente la veamos al Bitcoin subir bastante. 

Algunas estimaciones sugieren que para el año 2022, para que el minado de Bitcoins sea rentable, el precio del Bitcoin deberá rondar los 300.000 a 1,5 millones de dólares. Suena verdaderamente insólito.

Lo que acabará sucediendo posiblemente es que la cotización del Bitcoin al calor de los especuladores subirá a valores insólitos y cuando un número relativamente de personas quieran convertir sus Bitcoins en dinero real, la cotización caerá un porcentaje relativamente alto, si el nuevo precio hace inviable la rentabilidad del minado de Bitcoins, es posible que muchas granjas de minado “apaguen” literalmente para no consumir electricidad y la cotización de este caiga virtualmente a cero.

Otra cosa que si está muy clara, es que mientras no se solucione el problema del enorme consumo energético del minado el Bitcoin, estará en la cuerda floja y nunca llegará a ser una moneda al uso. Pues si uno tiene 100 $ y los guarda en un cajón, al año siguiente al abrirlo sigue teniendo 100 $ aunque haya perdido un pequeño porcentaje por la inflación. Pero si uno guarda Bitcoins en un cajón, estos consumen energía aunque no se haga nada con ellos y eso es contraproducente desde el punto de vista económico. Otro asunto será cuando se pongan en marcha los ordenadores cuánticos pero hoy por hoy el Bitcoin está lejos de ser una moneda funcional.

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